jueves, 19 de agosto de 2010

Caballería rusticana…

Si tan solo fuera algo que pudiera describir,usando palabras reales...
no se puede describir en un sitio irreal.
EL príncipe organizo un baile ese día aquel.
El sol del atardecer y su resplandor primaveral cálido y sereno
Iluminaba las sonrisas en los rostros ajenos
Iluminaba todo a su vista mientras los tacones
marcaban el paso del vals en la pista.

Alrededor su jardín despampanante

los arboles radiantes se mesina a su paso con un viento que susurraba palabras de amor.
Sus hojas delicadas en los cabellos de las mujeres se posaban
Y mientras las personas bailaban con sus vestidos presuntuosos
en realidad no eran tan hermosos como sus ojos.
La piel se me erizaba al ver a las personas hechizadas.
Y mis ojos buscaban a la persona indicada.
Buscando y mirando, como en un cuento de hadas.
Bailando y amando recordaba momentos de mi pasado
el me miro deseando que siguiera mi camino,
Pero las personas, ya no me resultaron tan ajenas.

Y sus rostros marcaban mi memoria con una historia
Camine unos pasos y las escaleras hacia un palacio se mostraron
En su sima como algo inalcanzable
su cuerpo delgado posaba ante mi.
Su ropa impecable y sus ojos brillantes mirando los míos.
No lo pude soportar el niño de mis sueños
Al que siempre supe amar.
Las lagrimas inundaron mi rostro en dolor
y mi corazón reducido a una miseria
Se extendió hacia la histeria.
Los pasos convertidos en saltos desgarraban mi garganta…
Y de sus alas extendidas brotaban plumas
El viento las mesia
El en su altar yo me preparaba en mis saltos
Pero la extraña sensación se apodero de mi noción
Al subir las escaleras también subía mi dolor
Y su olor mas fuerte se apodero de mi cordura
Mientras mas subía y mas subía sentía que caía.
Y mas caía.
Cuando me deje caer sus ojos sin pretender amor
Atraparon mi corazón, sus manos rozaron mi mente
Y tan cerca de mi el se convirtió en algo inhumano
Sus alas alrededor de mi cuerpo se posaron.
Y una sensación se seguridad de mi apoderada
Bailábamos juntos…
El amor tan incomparable brotando de mi ser
Lleno cada fibra de mi vida, y los recuerdos florecían
Uno a uno renacía de mis tiempos juntos
El dolor, dolor incomparable de su rostro cambiante
Envejeciendo, enmudeciendo, muriendo.

Sus ojos llenos de experiencia me miraban con cariño
me enseñaron es milésimas de instante lo que en mi vida sucedía.
Las gotas de sangre resbalaron en su frente adulta
Sus alas gigantes cayeron ante mi impotencia
Mis brazos intentando sostener su cuerpo fracasaban.
su debilidad aumentaba mi cobardía
Y mis ojos que lloraban empapando su vejez
Intentando remediar lo irremediable.
Miraban como los cables brotaban de su pecho
Las paredes surgiendo ante mi vista
Su piel blanca desnuda en la cama
El sonido de las maquinas…
Que lo monitoreaban

La quietud de su mente era completamente real.
Mientras la mía ...
Incoherente
Dolorosamente

Se hacia cada ves mas irreal.